martes, 11 de enero de 2011

100 Lecciones Escuela Dominical: Tomo 2 - A.T.

100 Lecciones Escuela Dominical: Tomo 2 - A.T.
 
 Tipo de Archivo: .RAR | Tamaño: 4MBytes | 600 páginas | Idioma: Spanish |Categoría: Escuela Dominical 
 Información 

La Escuela Dominical: Reseña histórica

Fundada en 1780 por Robert Raikes, un periodista británico, natural de Gloucester que sintió preocupación por el abandono de los niños en los barrios bajos de su ciudad.
Raikes comenzó escribiendo artículos acerca de su preocupación, y pronto, muchos creyentes se le unieron para organizar en varias iglesias británicas (anglicanas, metodistas, calvinistas y congregacionalistas) un sistema que enseñara a leer y a escribir a los niños pobres. Con los años, las escuelas dominicales que enseñaban primeras letras se hicieron innecesarias ante el avance de la escolaridad pública. Así entonces, comenzaron a dedicarse más bien a la formación religiosa de cada iglesia para sus niños.
En los Estados Unidos de América, este programa eclesiástico dominical se amplió para toda la familia, especialmente entre los bautistas, incluyendo cursos bíblicos para todas las edades.
En España, la implantación tardía de las Escuelas Dominicales vino a partir de 1857 de la mano de una organización católica, la Real Asociación de Escuelas Dominicales, dirigida fundamentalmente a jóvenes sirvientas y obreras. En 1905, el número de Escuelas Dominicales dependientes de la asociación sumaban un total de 200 establecimiento, a las que asistían un total de 20.000 alumnas.


Situación a comienzos del siglo XXI

Habitualmente la Escuela Dominical es un departamento o ministerio dentro de las congregaciones evangélicas que tiene por objetivo enseñar de una manera clara y sencilla temáticas importantes para el cristiano que se presentan en la Biblia. Normalmente está dividida por clases dependiendo de la edad (la influencia del material impreso por la Casa Bautista de Publicaciones para las Escuelas Dominicales es grande en la clasificación de estas clases para el mundo hispano):
  • De 0 a 5 años (Párvulos, Cuna o Preescolares)
  • De 6 a 8 años (Principiantes o Escolares "A")
  • De 9 a 11 años (Primarios o Escolares "B")
  • De 12 a 15 años (Intermedios o Adolescentes)
  • De 16 a 18 ó 21 (generalmente solteros) (Jóvenes)
  • Mayores y casados (Adultos)
En algunas congregaciones las clases varían además dependiendo de la asistencia, por ejemplo, es común que los jóvenes se subdividan enjuveniles, que serían los de menor edadad, y jóvenes que serían los más grandes. Más aún, cada iglesia organiza su Escuela Dominical como bien le parezca, con uno o varios grupos, con adultos o sin adultos, con lactantes o sin lactantes, etc.
Las lecciones son generalmente impartidas por un maestro designado y preparado por la iglesia, el maestro puede tener ayudantes, que serían aprendices, que después de un cierto periodo, podría llegar a ser maestro.
Existen numerosas editoriales cristianas que redactan y publican material escrito de apoyo tanto para alumnos como para maestros de Escuela Dominical.
El horario de la actividad es habitualmente de 10 a 12 A.M. o de 6 a 8 P.M., el domingo (de esto se desprende el nombre de Escuela "Dominical"), y normalmente se hace en paralelo al servicio principal o culto (en las iglesias de tradición británica, puesto que en las de tradición estadounidense este culto se agrega a la Escuela Dominical como clase de adultos o algo similar).
Muchas escuelas dominicales comienzan con una apertura general, con la participación de todas las clases reunidas en el salón principal, y luego se distribuyen a sus respectivas salas. Para terminar, se vuelven a reunir y comparten textos bíblicos y detalles de los aprendido en cada clase.
En la mayoría de las Iglesias Evangélicas la administración de este departamento está encabezada por el pastor o por un superintendente del ministerio, acompañado por otros responsables como tesorero, secretario, maestros y ayudantes.
Se cuenta que un hombre, al pasear por la ciudad, vio a dos albañiles trabajando cerca de una plaza. Se acercó y preguntó a uno de ellos: "¿Qué estás haciendo?" - "Estoy poniendo ladrillos", respondió. - Preguntó al otro albañil: "¿Qué estás haciendo?" - "Estoy edificando una gran catedral."
Dos personas pueden hacer la misma cosa, pero con una perspectiva muy distinta. ¿Eres maestro de Escuela Dominical o profesor de niños? ¿Eres padre o madre y tienes que educar a tus hijos? Entonces, ¿cuál sería tu respuesta a la pregunta: Qué estás haciendo? - Algunos dirían: "Estoy solamente cuidando a unos niños." Pero Dios tiene una perspectiva muy distinta.
Cuando Dios mira desde el cielo, El ve no solamente a "unos niños". El ve en cada niño un plan maravilloso para una vida entera, un plan diseñado por El mismo. Además, El ve a todas las personas con quienes este niño se va a relacionar durante su vida, y para quienes este niño puede ser una bendición. El ve un "edificio" grande donde nosotros vemos solamente "unos ladrillos". Cuando enseñas a los niños los caminos del Señor, puedes traer bendición a una generación entera:
"... habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra. Porque yo sé que él mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino del Señor, haciendo justicia y juicio..." (Génesis 18:18-19)
Hace varios años tuve el privilegio de conocer una iglesia de niños en Kenya. La iglesia consistía de aproximadamente 150 niños y también algunos jóvenes y adultos. Ellos tenían su coro de alabanza que eran todos niños. Tenían sus diáconos y ujieres que eran niños. Algunos de los maestros de la Escuela Dominical también eran todavía niños. El pastor me mostró la iglesia y me dijo: "Aquí en mi iglesia hay ingenieros, abogados, médicos, congresistas, docentes ... Todavía no lo son. Pero algunos de estos niños recibirán una buena educación y serán personas de influencia en nuestro país. ¡Cuán importante es que estas personas sean cristianos!"
Me admiré de la visión que tenía aquel pastor. El era capaz de ver el "gran edificio" que Dios iba a edificar de los niños que estaban en su iglesia. ¿Puedes verlo tú también?
El mismo Señor Jesús nos enseña cuan importantes son los niños para Dios:
"Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe." (Mateo 18:5)
"Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar." (Mateo 18:6)
"Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos." (Mateo 18:10)
En la Biblia encontramos también muchos ejemplos de niños que recibían grandes promesas de Dios a una edad muy temprana:
  • Isaac y Jacob recibieron promesas de Dios antes de nacer.
  • Dios guardó la vida del bebé Moisés de una manera maravillosa, para que pudiera cumplir su llamado de liberar el pueblo de Israel.
  • Samuel empezó a escuchar la voz de Dios y a profetizar mientras era niño.
  • David fue ungido como rey cuando era adolescente.
  • Los reyes Joás y Josías empezaron a gobernar sobre Judá a la edad de seis y ocho años, respectivamente.
  • Jeremías fue llamado como profeta a una edad muy joven, y Dios le dijo que le había escogido antes de nacer.
  • Juan el Bautista estaba todavía en el vientre de su madre cuando reconoció a Jesús como Salvador. Poco después de nacer, recibió esta promesa: "Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado, porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos." (Lucas 1:76)
  • En el día de Pentecostés, Pedro dijo que empezó a cumplirse lo dicho por el profeta Joel:"Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán ..." (Hechos 2:17)
Como maestros y como padres somos colaboradores de Dios. Ayudamos a edificar este "edificio" maravilloso que El tiene planeado para la vida de cada uno de los niños que están a nuestro cuidado.
"Si piensas en fruto para un año, siembra trigo.
Si piensas en fruto para diez años, planta un árbol.
Si piensas en fruto para cien años, educa a un niño."
(Según un proverbio chino
)


Publicar un comentario en la entrada
https://story.ad/site/file_download/smartpublicity1467919561neTNIrOs.html