sábado, 25 de abril de 2015

Dios permitió que Lot y su familia permanecieran sin contaminarse, aunque vivían en medio de un pozo negro de iniquidad: Igual lo hace con nosotros...

Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6


 
 
Tipo de Archivo: PDF | Tamaño: MBytes | Idioma: Spanish | Categoría: Capacitación Ministerial
Información 


Lot (vs. 6–9a). Abraham llevó a su sobrino Lot cuando salió de Ur y fue a la tierra de Canaán, pero este demostró ser más un problema que una bendición. Cuando Abraham, al tropezar en su fe, se fue a Egipto, Lot fue con él y probó lo que era “el mundo” (Génesis 12:10–13:1). A medida que Lot enriqueció, tuvo que separarse de Abraham, y así se alejó de la influencia santa de su tío. ¡Qué privilegió tuvo Lot de andar con Abraham, quien andaba con Dios! Y sin embargo, cómo desperdició sus privilegios.
Cuando Lot tuvo que escoger una nueva región para su casa, la comparó con lo que había visto en Egipto (Génesis 13:10). Abraham sacó a Lot de Egipto, pero no pudo sacar a Egipto de Lot. Lot “fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma” (Génesis 13:12), y finalmente, se mudó a Sodoma (Génesis 14:12). Dios incluso usó una guerra local para tratar de sacarlo de Sodoma, pero él volvió de inmediato. Allí estaba su corazón.
Para nosotros, es difícil entender a Lot. Pedro indica claramente que era salvo (“al justo Lot,… este justo”), y sin embargo, nos preguntamos qué estaba haciendo en un lugar tan perverso como Sodoma. Si entendemos correctamente Génesis 19, Lot tenía por lo menos cuatro hijas, dos de las cuales se habían casado con hombres de Sodoma. Mientras Lot vivió en Sodoma, estaba “abrumado” y “afligía cada día su alma justa” por la conducta perversa de la gente. Tal vez pensaba que podía cambiarlos. Si era así, fracasó lastimeramente.
Dios permitió que Lot y su familia permanecieran sin contaminarse, aunque vivían en medio de un pozo negro de iniquidad. También lo rescató a él y a dos de sus hijas antes de que el juicio cayera sobre Sodoma y las demás ciudades de la llanura (Génesis 19). Lot no fue rescatado por algún mérito de su parte, sino porque era creyente y porque su tío Abraham había orado por él. Abraham, fuera de Sodoma, tenía más influencia que Lot estando dentro de la ciudad. Lot incluso perdió su testimonio ante su propia familia, porque sus hijas casadas y sus esposos se reían de sus advertencias, y su esposa desobedeció a Dios y murió.
Lot escogió vivir en Sodoma y pudo haber evitado la influencia inmunda del lugar, pero muchos hoy no tienen alternativa y deben vivir rodeados de la inmundicia del mundo. Piensa en los esclavos creyentes que tuvieron que servir a patrones impíos, en esposas creyentes casadas con esposos incrédulos o en hijos salvos con padres inconversos. Los empleados creyentes que trabajan en oficinas o fábricas se ven obligados a ver y oír cosas que fácilmente podrían manchar la mente y el corazón. Pedro les aseguró a sus lectores y a nosotros que Dios sabe cómo “librar de tentación a los piadosos” (2 Pedro 2:9) para que podamos vivir victoriosos.
Dios también puede rescatarnos del juicio. En el caso de Noé, fue un juicio de agua, pero con Lot, fue un castigo por fuego. Las ciudades de la llanura quedaron atrapadas en una violenta destrucción cuando la región se convirtió en un gigantesco horno de fuego y azufre. Esto, por cierto, sería paralelo a la advertencia de Pedro respecto al juicio de fuego venidero (2 Pedro 3:10 en adelante).
Pedro no estaba señalando a Lot como ejemplo de una vida separada, sino de alguien a quien Dios rescató de la contaminación y la condenación. En cierto sentido, Lot fue rescatado incluso contra su voluntad, porque los ángeles tuvieron que tomarlo de la mano y sacarlo a la fuerza de la ciudad (Génesis 19:16). Lot había entrado en Sodoma, y después Sodoma había entrado en él, y le fue difícil dejarla.
Nuestro Señor usó tanto a Noé como a Lot para advertirnos de que estemos preparados para su retorno (Lucas 17:26–37). La gente de Sodoma estaba disfrutando de sus placeres acostumbrados, despreocupada de que el juicio se avecinara; y cuando llegó, no estuvo preparada. “Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz” (2 Pedro 3:14).
Pero el mismo Dios que libra al justo también reserva al malo para el juicio. Bien se ha dicho que si el Señor perdonara a las ciudades de nuestro día, tendría que pedirles disculpas a Sodoma y Gomorra. ¿Por qué se demora el juicio de Dios? Porque Dios “es paciente… no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9). La sociedad en los días de Noé tuvo 120 años para arrepentirse y creer, y sin embargo, rechazó la verdad. Aunque el testimonio y el ejemplo de Lot fueron débiles, por lo menos, él representaba la verdad; y sin embargo, sus vecinos inmorales no quisieron tener nada que ver con Dios.
Nuestra edad presente no solo es como “los días de Noé”, sino también como “los días de Lot”. Muchos creyentes han abandonado el lugar de separación y están haciendo tratos con el mundo. La iglesia profesante tiene un testimonio débil ante el mundo, y los pecadores no piensan que el juicio se acerca. La sociedad está llena de inmoralidad; especialmente, la clase de pecado por el que Sodoma era famosa. Pareciera que Dios estuviera tardando, despreocupado por la manera en que los pecadores rebeldes han contaminado su mundo. Pero un día, el fuego caerá; y entonces, será demasiado tarde.
El pueblo de Dios, por débil que sea, será liberado del juicio por la gracia y la misericordia de Dios. El Señor no podía castigar a Sodoma mientras Lot y su familia estuvieran en la ciudad. Asimismo, opino que Dios no enviará su ira a este mundo mientras no saque a los suyos y los lleve al cielo. “Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos [que estemos vivos o que hayamos muerto], vivamos juntamente con él” (1 Tesalonicenses 5:9, 10).
Pronto, un día el fuego caerá. ¿Estás listo?

 
DOWNLOAD HERE>>>
http://claudioxplabibliadice.blogspot.com/2015/04/la-vida-cristiana-debe-basarse-en-la.html

No hay comentarios:

https://story.ad/site/file_download/smartpublicity1467919561neTNIrOs.html